En la era del internet y las filtraciones masivas, mantener un secreto en Hollywood es casi una misión imposible. Sin embargo, Pixar logró lo impensable: ocultar durante meses que la estrella pop más grande del planeta, Taylor Swift, compuso un tema original para la muy esperada Toy Story 5.
La canción, titulada “I Knew It, I Knew You”, fue escrita por Swift junto a su ya clásico colaborador Jack Antonoff. Lo más nostálgico es que el tema marca el regreso de la cantante a sus raíces estéticas, con un sonido country que nos transporta directo a sus primeros discos de 2006.
Pero, ¿cómo logró el estudio de animación que nadie se enterara antes de tiempo?
Una película «señuelo» para despistar a todos
Thomas Jordan, supervisor de efectos visuales de la cinta, reveló que solo un grupo extremadamente reducido dentro del estudio sabía de la existencia del tema.
Para blindar el proyecto contra las filtraciones, Pixar editó una versión falsa (o señuelo) de Toy Story 5. Esta fue la versión que se utilizó para trabajar con la gran mayoría de los colaboradores externos, miembros del staff e incluso la que se mostró en proyecciones especiales para la prensa. En ese corte alternativo, la voz de Taylor simplemente no existía.

«Resulta que, como muchos de nosotros, Taylor Swift es muy fan de Toy Story. De hecho, vio una de las primeras versiones de la película porque pidió verla antes de que la termináramos. Escribió la canción y después nos preguntó si queríamos usarla. Obviamente dijimos que sí. Todo esto ocurrió en febrero», explicó Jordan.
Al final, la jugada maestra funcionó a la perfección, manteniendo bajo estricto llave un secreto que involucraba a la comunidad de Swifties y cinéfilos por igual.
¿Por qué el regreso al country tiene todo el sentido en esta entrega?
A primera vista, el regreso de Taylor Swift al género que la vio nacer podría parecer una simple decisión nostálgica, pero tiene una justificación narrativa profunda dentro de la película.
En Toy Story 5, el foco principal de la historia cambia de dirección. Aunque Woody y Buzz Lightyear están de vuelta, la verdadera protagonista de esta entrega es Jessie, la Vaquerita.
La trama gira en torno a Jessie y su fiel caballo Tiro al Blanco, explorando su pasado y reabriendo una de las heridas emocionales más dolorosas de la franquicia que conocimos en Toy Story 2 (1999): el trauma del abandono de su antigua dueña, Emily. La película ahonda en cómo Jessie enfrenta el paso del tiempo, el olvido y la búsqueda de un nuevo propósito en un mundo donde los niños crecen y la tecnología acapara cada vez más la atención de las nuevas generaciones (como la pequeña Bonnie).
Por lo tanto, que la banda sonora esté cobijada por una nostálgica balada country compuesta por Swift encaja de forma orgánica con la identidad del personaje de Jessie.
Un círculo perfecto de tres décadas
Hay un detalle extra que añade una capa de ternura a esta colaboración. Cuando la primera película de Toy Story se estrenó en los cines en 1995 revolucionando la animación para siempre, Taylor Swift era solo una niña de unos seis años. Tres décadas después, esa misma niña no solo creció siendo fan de Woody y sus amigos, sino que ahora ha dejado su propia huella musical en el legado de la franquicia.

