La Copa del Mundo de 2026 está destinada a cambiar la historia del futbol en muchos sentidos. No solo será el torneo más grande jamás visto con 48 selecciones, sino que la FIFA ha decidido meterle mano a una de las tradiciones más sagradas y emotivas de cada partido: la ceremonia de los himnos nacionales.
A tan solo una semana del silbatazo inicial, el máximo organismo del futbol reveló un cambio total de protocolo que tiene el objetivo de crear una atmósfera mucho más inmersiva, fraterna y visualmente espectacular dentro de los estadios.
Así se verá la nueva disposición de la cancha durante el protocolo del partido inaugural.
Adiós a los 11 titulares; ahora va todo el equipo
El primer gran cambio rompe con una tradición de décadas. Hasta el día de hoy, solo los 11 futbolistas titulares salían a la cancha a formarse en línea recta frente a los palcos. A partir del 11 de junio, en el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca, los 26 jugadores convocados de cada selección estarán en el terreno de juego para entonar su himno.
Pero no se van a parar donde siempre. En lugar de mirar hacia las bancas, los futbolistas y el cuerpo arbitral se colocarán alrededor del círculo central de la cancha, rodeando una pancarta gigante con el logo del torneo.
De acuerdo con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, esta nueva disposición busca mandar un mensaje poderoso:
«La unión de los futbolistas y árbitros en el círculo central durante los himnos generará un momento de fraternidad, orgullo y emoción para las selecciones y los asistentes al partido».
Banderas gigantes de lado a lado
El impacto visual en las tribunas y en las pantallas de televisión también será masivo. La FIFA implementará banderas gigantes que cubrirán prácticamente toda la superficie de la cancha, de lado a lado, respetando únicamente el círculo central y los pasillos de acceso para los protagonistas.
A medida que el torneo avance hacia las rondas de eliminación directa (dieciseisavos, octavos, cuartos de final, etc.), el espectáculo visual irá en aumento, incorporando humo de colores y pirotecnia para elevar la tensión y la emoción del público.
Lo que sí se mantendrá intacto tras el momento de los himnos será el tradicional saludo de mano entre los rivales y la clásica fotografía grupal de cada escuadra antes de que el árbitro pite el inicio.
Un acierto frente a experimentos pasados
Entre los aficionados y periodistas ya se comenta que este protocolo es un acierto rotundo, especialmente si se compara con otros experimentos recientes de la FIFA. En el pasado Mundial de Clubes se intentó implementar una presentación individual de los jugadores al más puro estilo de la NBA estadounidense, un formato que no terminó de encajar con la mística del balompié.
El Mundial de 2026 promete tocarnos las fibras más sensibles desde el primer minuto, y este nuevo abrazo colectivo en el centro de la cancha apunta a convertirse en una de las postales más icónicas del torneo.

