La Red de Mujeres Unidas por Baja California (RMUBC) presentó este martes, su postura institucional respecto al caso del niño Vicente, ocurrido en Mexicali, reiterando que el interés superior de la niñez debe permanecer al centro de cualquier investigación o actuación institucional relacionada con este caso.
Durante el posicionamiento público, la Red expresó su solidaridad con el dolor de la familia del menor y reconoció la profunda indignación social que ha generado esta tragedia en Baja California.

La RMUBC precisó que solicitar que el caso sea investigado con perspectiva de género no significa justificar hechos ni minimizar responsabilidades, sino exigir investigaciones integrales, imparciales y con debida diligencia, particularmente cuando existen posibles antecedentes de violencia familiar y contextos de vulnerabilidad que deben ser analizados por las autoridades.
“Los derechos de las mujeres y los derechos de la infancia no son excluyentes. Proteger efectivamente a niñas y niños implica también que las instituciones sean capaces de prevenir, atender e investigar adecuadamente las violencias familiares y los contextos de riesgo”.

La Red reiteró su compromiso con una agenda pública con perspectiva de género orientada a construir políticas públicas que garanticen una vida libre de violencia para mujeres, niñas, niños y adolescentes.
En este sentido, lamentaron que nuestro Estado enfrenta desde hace años una grave crisis de violencia contra mujeres, niñas y niños.

De acuerdo con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la entidad ocupa actualmente: 3er lugar nacional en violencia familiar, con 3 mil 872 casos registrados, 11º lugar nacional en llamadas de emergencia relacionadas con violencia familiar, con 6 mil 648 reportes, 1er lugar nacional en abuso sexual, con 272 casos registrados, 3er lugar nacional en trata de personas, cometidas principalmente contra niñas y adolescentes de 0 a 17 años; y 4º lugar nacional en corrupción de menores, con 40 casos registrados.
«Estas cifras reflejan una realidad estructural que no puede seguir ignorándose: miles de mujeres, niñas y niños viven diariamente en contextos de violencia, desgaste emocional y desprotección institucional”, finalizó la organización.

