Omar Chávez, hijo del ex campeón mundial Julio César Chávez, fue detenido el pasado 20 de mayo en Culiacán, Sinaloa, de acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones del Gobierno de México. El caso generó atención pública tras confirmarse su aseguramiento en la capital sinaloense.
Un día después, el 21 de mayo, el boxeador fue puesto en libertad, aunque fue vinculado a proceso por su presunta participación en el delito de violencia familiar. La situación rápidamente derivó en reacciones dentro y fuera del ámbito deportivo, especialmente por tratarse del hijo de una de las figuras más importantes del boxeo mexicano.
Tras lo ocurrido, Julio César Chávez ofreció una entrevista en la que explicó que la detención de su hijo se originó tras una discusión con su pareja sentimental. Según su versión, la mujer habría agredido primero a Omar con una cachetada, y él respondió empujándola, lo que derivó en la denuncia.
El ex boxeador también señaló que su hijo decidió presentarse voluntariamente ante las autoridades al considerar que no tenía nada que ocultar. Posteriormente, tras su comparecencia, fue liberado y quedó sujeto al proceso legal correspondiente por el presunto delito de violencia familiar.

