Un momento profundamente conmovedor se vivió a las afueras del hospital Sant Camil, en Barcelona, donde Noelia Castillo Ramos aguardaba la aplicación de la eutanasia tras años de sufrimiento físico, emocional y psicológico. Antes de que se llevara a cabo el procedimiento, una mujer identificada como Karla Gutiérrez, quien aseguró ser su mejor amiga, intentó ingresar al hospital para despedirse y tratar de hacerla cambiar de opinión.
En imágenes difundidas por medios locales, se observa a Karla suplicando entre lágrimas a un guardia de seguridad que le permitiera el acceso: “es sólo un abrazo, por favor, déjame entrar”. La joven explicó que había viajado desde lejos acompañada de su hija, quien también se encontraba en silla de ruedas. A pesar de la insistencia y del apoyo de otras personas presentes, no se le permitió el ingreso al área donde se encontraba internada Noelia.
Según relató Karla, ambas fueron amigas durante su etapa escolar, pero perdieron contacto cuando Noelia cambió de institución. Fue hasta que conoció su historia a través de los medios que decidió buscarla nuevamente. Su intención, dijo, era intentar convencerla de no tomar la decisión o, en su defecto, despedirse; sin embargo, las autoridades del hospital no autorizaron el encuentro.

