En reciente estudio científico reveló que los perros pueden tener un vocabulario comparable al de un niño pequeño, desafiando la idea tradicional de que su comprensión del lenguaje es limitada. Los investigadores descubrieron que algunos canes son capaces de aprender nombres de objetos sin entrenamiento directo, una habilidad asociada al desarrollo temprano del lenguaje humano.
Según el estudio, ciertos perros pueden asimilar palabras de forma espontánea, de manera similar a cómo lo hacen los niños alrededor de los 18 meses de edad, etapa clave en la adquisición del lenguaje. Esta capacidad, conocida como aprendizaje por inferencia, sugiere que los perros no solo responden a órdenes básicas, sino que pueden comprender el significado de nuevas palabras a partir del contexto.
Los científicos señalaron que, aunque no todos los perros presentan este nivel de habilidad, los resultados amplían el entendimiento sobre la inteligencia canina y su relación con los humanos. El hallazgo abre nuevas posibilidades para el estudio de la cognición animal y refuerza la idea de que la convivencia prolongada con las personas ha influido en el desarrollo comunicativo de los perros.

